
Por Comandante Antonio García
Firmes por la patria, se mostró como un juego de niños, pero era una evidente estrategia comunicacional en campaña electoral, en su desenlace, gana aceptación en una franja de 13 millones de un total de 41 millones de votantes. Desde luego que no puede hablarse de la mitad de los colombianos, solo representa el 31 % de los facultados para votar, donde se encuentran los reconocidos personajes de la derecha y extrema derecha y otras expresiones de la población.
En otros tiempos un sector de la oligarquía le ganaba a la otra, hoy es algo distinto, se trata de una disputa entre la derecha oligarca y una propuesta de cambio que se encuentra en construcción, que comporta errores y falencias, pero ha futuro tendrá que hacer las rectificaciones escuchando a las bases y al pueblo, construir coherencia entre el decir y el hacer.
Muy seguramente algunos parlamentarios, de los que se arriman a la «miel del poder» y son escuela del clientelismo, se pasarán al lado de la mermelada, que en esta oportunidad será repartida por la misma mano que se blande para «destripar», por eso tendrá un sabor «agri-dulce».
Parecía un juego de niños ponerse firmes, llevar la mano a la altura de la frente, a la usanza de los caballeros de la edad media para levantarse la visera de su casco de armadura, y luego taconear los zapatos. Se vendió como propaganda, pero en realidad representa la costumbre de los cuarteles, cuando un subordinado saluda a un superior se pone firmes en señal de disciplina y sumisión. Es lo que se proyecta ahora para la población y la nación: arrodillarse al imperio del Norte.
Lo que se anuncia y viene de parte del «destripador» es la misma línea que imparte Trump para el continente, y que hoy se alinea en el «Escudo de las Américas», así sea con presidentes que ganan con estrecho margen, pero que se sientan en sus sillas presidenciales como si hubiesen sido elegidos por abrumadoras victorias. Sin ninguna duda tienen claro su papel: destruir cualquier fuerza que los pueda adversar o disputar el poder en los años venideros. Por eso lo que viene es candela, y habrá alianza continental contra las fuerzas democráticas y populares para hacer de Colombia el «principal aliado» de los Estados Unidos contra la presencia de fuerzas que disputen su hegemonía en tierras de Nuestramérica.
Ya sabemos lo que siempre hace la extrema derecha cuando retorna al poder, sea a manera criolla como Laureano Gómez, o en lo internacional como Hitler, Mussolini, Franco; y para no ir tan lejos: Pinochet o Fujimori.
El objetivo que busca la simbología del “Firmes por la patria”, es filtrar la aceptación del disciplinamiento social, de silencio cómplice ante el autoritarismo, ahora presentado como vía indispensable, para “recuperar la seguridad en todo el país”. Pero en últimas es la estrategia de control de los gringos en la reconfiguración de su poder global, donde el continente es considerado por ellos su «espacio vital», así reza en su Nueva Estrategia.
Esa extrema derecha alineada con los gringos y el mismísimo Trump, lo que esperan luego del «firmes por la patria», es que la Nación entera quede «A DISCRECIÓN» de ellos para ser saqueada y vilipendiada.
Vienen, entonces, tiempos de unidad popular y democrática para resistir y defender la soberanía nacional, los derechos e intereses del pueblo. Entonces: no habrá a discreción, estaremos en la línea cerrada de la resistencia, la lucha traerá la victoria al pueblo.
ELN: 62 años de lucha junto al pueblo.

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