UN MES ENTRE EL SHOW Y EL ABANDONO

En nuestra región, el abandono estatal es el balance del primer mes del gobierno de Abelardo de La Espriella. A más de un mes del terremoto, departamentos como Quindío, Caldas y Risaralda, los cuales tuvieron un gran número de afectaciones no han recibido apoyos gubernamentales pero si una amplia carga de show mediático, visitas llenas de anuncios que no se cumplen y el señalamiento de muchos de las o los jóvenes que han asumido la gestión popular de la tragedia. Lo mismo sucede con el Tolima donde ante los incendios que al parecer son provocados y guardan relación con proyectos mineros extractivistas, el Estado no gestiona el envío de aeronaves para mitigar los incendios pero si anuncia la reanudación de operaciones aéreas de fumigación. Las millonarias donaciones y ayudas no han llegado a los territorios ni a los miles de damnificados que se encuentran en albergues temporales y en condiciones precarias. Ante la emergencia, mientras el pueblo organizado mantenía las ollas comunitarias, los centros de acopio populares y los campamentos donde se refugiaron miles de familias, el presidente daba vía libre para el ingreso de tropas israelíes, quienes acudieron a tomarse fotos entre los escombros y a apropiarse de los procesos que organizaron y mantuvieron las comunidades. El sismo fue la excusa para activar una emergencia económica y aumentar el gasto presidencial para llevar balones a personas que lo habían perdido todo en la catástrofe.

En su última alocución, el presidente emperador decidió no hacer caso de la justicia cuando le ordenan no bombardear menores de edad o detener el envenenamiento masivo de las comunidades mediante las aspersiones aéreas de glifosato y otros herbicidas. De la misma manera, decidió vulnerar la Constitución violentando la autonomía universitaria para entrar a reprimir las protestas estudiantiles y por si fuera poco, días antes levanta la restricción al porte de armas. ¿Será que no es más fácil invertir en el conocimiento que en los gases que pueden ocasionar la muerte de jóvenes como Dylan Cruz?

El entreguismo de Abelardo De La Espriella se explica por su nacionalidad norteamericana y es fácil saber cuál es su verdadera patria cuando, durante la visita de Marco Rubio, firmó acuerdos para la guerra, saqueo de recursos naturales y aumentos en la deuda pública. La bandera de Estados Unidos vuelve a ondear en la colonia en la que intenta convertirnos el tigre extranjero.

Al gobierno llegó mediante mentiras y así aspira a mantenerse. En el último mes ha censurado a la prensa, ha pretendido que desaparezcan términos como campesino y reforma agraria y ha promovido la difusión de sus mentiras por medios de comunicación y redes sociales. Ante cualquier situación, culpa al gobierno anterior con el que no hizo empalme y presenta mágicas soluciones como la entrega de minerales y recursos públicos al capital extranjero, la reducción de impuestos a los más ricos, la ampliación de líneas crediticias que mantienen a millones de colombianos asfixiados por el pago de intereses, la privatización de la educación pública mediante el modelo de concesión y administración por parte de privados, la desprotección de ecosistemas como el páramo, el fracking, entre otras acciones perversas contra el planeta y contra los pueblos que lo habitan.

No es sorpresa que el tránsfuga un día grite Viva Cristo Rey y al otro esté en un ritual judío, cualquier cosa con tal de estar del lado de los intereses del imperialismo norteamericano y su socio israelí. Así como cambia de religión según el público, también cambia de discurso, de bandera y de cualquier cosa con el fin de mantener su poder ilegítimo, conseguido a punta de mentiras, de compra de firmas y votos y demás estrategias corruptas.

Todo este panorama solo nos recuerda el derecho que tienen los pueblos a rebelarse y luchar contra la tiranía, la opresión y la explotación y a construir un país que transforme de manera radical las estructuras a partir de la concreción de un gran Acuerdo Nacional que se convierta en alternativa real a este modelo de guerra que se pretende implantar. Por ello, siempre recordaremos la importancia de la unidad de clase, de la disputa por la soberanía, de la permanencia en la lucha y de la decisión de alcanzar un mundo donde quepamos todos con justicia y equidad social.

Frente de Guerra Central

Ejército de Liberación Nacional


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